En el 2012, desenrrollé una madeja de pelo (UNO) a través de la Calle del Divorcio en Bogotá, Colombia. Como su nombre lo indica, el nombre de la calle implica un divorcio, la separación entre dos cosas que estaban unidas antes. 

 

Me di cuenta de la ironía, entendí que había una curiosa relación entre el nombre de esta calle y su actual relación con el contexto. Esta calle, que empieza en la Plaza de bolívar y desemboca en San Victorino, se convirtió en el rótulo perfecto para una ruptura entre el poder y su campo de acción. La plaza de bolivar es la plaza del poder. El lugar donde se hierge la dominación política y se toman las decisiones que moldean el país. San Victorino y sus alrededores es un lugar desatendido que ostenta otro tipo de poder.

 

Decidí atar estos dos lugares distantes con un horizonte invisible: un solo pelo de muchos kilómetros. Este horizonte tenía la intención de cortar la línea vertical del poder, sin ser visto.

 

Registro de Eventos

 

Miércoles, Enero 18, esquina suroccidental de la Plaza de Bolívar, 9:00 am:

 

Eventos Relevantes

 

- El pelo en la calle es invisible, parezco un mimo. Ver la pieza en espacio público es muy difícil, una tarea completamente distinta a la de anudar pelos en el taller, con la protección de un fondo blanco.  

 

- El pelo solo se revienta constantemente pero se mantiene elevado gracias a que se enrreda en la ropa de los transeúntes. 

 

- Un guardia de la zona observa la acción con sospecha pero no dice nada porque no ve nada.

 

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